Educación

#APRENDOENCASA: Se acabó el recreo, llegaron las tareas

La #cuarentena puso a las familias en #modocole. Así los mapadres además de ser cocineros, plomeros (o casi), electricistas (o casi), carpinteros (o casi) también somos maestros (o casi). ¿Todo un desafío, no es así? Una especie de ejercicio de viaje en el tiempo (hacia atrás) para encontrar aqueeeellos conocimientos de matemática, lengua, historia. Además de ejercitar fuerte la paciencia para lidiar con distracciones “un poco” más atractivas que nosotros: ir afuera, jugar, pelis, play station... en fin. 

Pero ante esta aparente lucha perdida ( o casi), decidimos recurrir a las amigas de @dossoles en busca de ayuda, de guías, de líneas a las que sujetarse para lograr nuestra misión: ¡qué hagan las tareas! (Las amamos seños!!!)

Romina, docente y psicopedagoga,  acudió al instante y nos envío ciertos tips para tengamos en cuenta durante nuestra estimulante tarea. Porque ojo, es un desafío, pero también es momento para compartir, para saber más acerca de lo que nuestros hijxs están viendo, cómo estudian, etc. 

El COVID 19 modificó la forma de educarse de nuestros hijos e hijas: en estos tiempos la escolarización pasa por casa

Vamos a los tips:

  • Importante: tenemos que saber que los chicos, de acuerdo a sus edades, tienen diferentes tiempos de atención sostenida (dato fundamental para planificar los recreos). Niños de 4 a 6 años: 30 a 35 minutos. De 7 años en adelante: 45 a 60 minutos, a mayor edad mayor sostenido va a ser el tiempo de atención.

 

  • Buscá el mejor horario. Cada mapadre sabe en qué horario nuestro hijo, hija, está mejor predispuesto para concentrarse y hacer la tarea. En general la mañana es lo recomendable, después del desayuno, aunque es bastante personal. 

 

  • Mantené una rutina diaria de horarios para hacer los deberes y también para el juego. Esto sirve de “cable a tierra” y mantiene la constancia de ciertos hábitos. Nos va a ser muy útil cuando llegue el “regreso escolar”.

 

  • Tengamos paciencia si algo no sale como lo imaginamos. No nos frustremos y mucho menos la traslademos a los chicos. Son muchas cosas nuevas para todos y hay que darle tiempo a que se transforme en “normal”. 

 

  • La organización nos va a ayudar a que no se acumule toda la tarea en un solo día ni llegar al último día de la fecha de entrega sin los deberes hechos. Es una forma de darle importancia al momento del aprendizaje y también a poder intercalarlo con recreos reparadores. 

 

  • Es fundamental cumplir con todas las rutinas de la vida diaria: descanso, comidas, ocio y aprendizaje. Y algo que no tenemos que olvidar: mantener los vínculos sociales. Una videollamada a los abuelos, tíos, hermanos y amigos nos acerca, nos conecta, nos hermana. 

 

¿Cómo te está yendo en esta experiencia sin precedentes? Disfrutala, capitalizala, es una oportunidad para compartir, estar cerca, perdonar, humanizarnos.

Como nos dice Romi @dossoles

“Esta situación nueva nos propone también una nueva mirada del núcleo primario (la familia) por dentro. Aprender a compartir actividades, juegos, quehaceres, que por las diferentes circunstancias de la vida fueron olvidadas en estas décadas y son tan importantes para que nuestros hijos creen una psiquis y emoción sana”.

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