Salud

Mamá y Papá separados... ¿Noche de Paz?

Cuando el año está finalizando, es imposible no pensar en qué hacer con los niñxs cuando mamá y papá están separados. ¿Con quién pasan la navidad? ¿Se sentirán bien con las decisiones tomadas?

Es frecuente utilizar la gestión de las fiestas para recuperar conflictos que durante el resto del año estuvieron silenciados. Lo más recomendable es dejar nuestras cuestiones particulares de lado y que como adultos hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para que los hijxs disfruten plenamente de las fiestas. 

Ahora la pregunta del millón: ¿Cómo lograr el consenso? Trazar un plan y empezar negociando: las opiniones de ambos son válidas, y para llegar a un acuerdo hay que ceder. Esto es difícil pero conlleva numerosas ventajas para los niñxs.

A los chicxs que ya tienen edad y criterio suficiente para elegir (más cercanos a la adolescencia) se les puede consultar cómo prefieren repartir las fechas para disfrutar de la compañía de ambos. Hay que tener cuidado para que no sientan que en su elección parecieran estar queriendo más a uno que a otro.

Cuando los niñxs son más pequeños es mejor que decidamos cómo repartir los días festivos, evitando que ellos se sientan responsables de esas decisiones.

No te compliques, llegar a un acuerdo es lo que más funciona. Conviene hacer un esfuerzo por acercar posturas y criterios. Crear un ambiente seguro y agradable para ellos. Incluso, aunque el otro no esté presente, en la era de la tecnología hay muchos recursos que pueden ayudar a que todos se mantengan conectados. Para que puedan saludarse y hablar un rato aunque no estén bajo el mismo techo, podemos hacer una llamada, mandar un mensaje, un audio o hasta una  videollamada para estar presentes.   

Lo más importante es procurar que los niñxs pasen tiempo con los dos.

A tener en cuenta:

• No negociar frente a los hijxs.

• Evitar las críticas hacia la otra parte de su familia.

• No compensar la ausencia con regalos.

• No actuar como si los hijos fueran una posesión.

• Comunicarles con tiempo directamente las fechas que se acordaron (en el caso de que estas hayan sido elegidas por los adultos).

• Prevenir que las fiestas se tornen estresantes.

• Trasmitir seguridad y claridad a los niñxs.

Opiniones hay muchas, es sólo cuestión de hablar y negociar lo que todos consideran que es lo mejor. Evitar que nos afecten lo que otras familias puedan opinar sobre nuestras propias decisiones. Si mamá y papá concuerdan en juntarse a cenar para las fiestas, y se sienten cómodos con esa decisión, está bien, y si deciden festejar las fiestas por separado, también está bien. Lo mejor es no dramatizar esta cuestión, estar tranquilos y a gusto, y ayudar a que los niñxs, que son los más importantes en esta escena, también disfruten.

Cuando la pareja está separada... ¿Es posible lograr una noche de paz?

Definitivamente ¡Sí! 

Todo es cuestión de organización y una gran cuota de amor.

 Parejas divorciadas    

Natalia Todaro. Lic. en Psicología. M.P. 47870
Natalia x Natalia: “Soy mamá separada, Licenciada en Psicología y Acompañante Terapéutica. Me gusta mucho hacer actividades al aire libre con mi hijo y mis sobrinas. Disfruto de leer y de mirar series y películas.
Atiendo niños y adolescentes, con y sin discapacidad, hago orientación a familias y superviso acompañantes terapéuticos. Actualmente trabajo en Punto Origen y ATPI (dos centros interdisciplinarios de atención de salud).”
Consultas al  0223 155 932 628 / licnataliatodaro@gmail.com