Salud

¿Leche? ¡Nos vemos!!!

Es sabido que luego de los primeros años de vida, podemos vivir sin lácteos. Así que a abrir cabezas y paladares. ¡Se viene la Leche de Coco!

¿Qué necesitamos?

1/2 taza de coco rallado

2 o 3 Tazas de agua  (con menos agua la leche sale más espesa y cremosa).

Pizca de sal. 

Opcional: 1/2 cucharadita de extracto de vainilla o si queremos hacer leche chocolatada, 2 cucharadas de cacao en polvo. 

Manos a la olla

Incorporá el coco, las 2 tazas de agua, sal y los opcionales a una licuadora veloz (o minipimer). Tapala y licuá durante 2 minutos hasta que quede todo bien mezclado. 

Probala hasta dar con el sabor que buscás.  Agregá lo que sea necesario. Y sumale el agua restante de 1 taza (240 ml) si es demasiado espesa.

Filtrá la mezcla volcándola en una jarra cubierta con una tela de algodón bien finita y limpia (un colador de trama fina también sirve). 
 
Escurrí bien la tela con las manos. Y las leche está lista. 
 
Colocala dentro de una botella (mejor de vidrio) y a la heladera. Dura entre 2 y 5 días porque, he aquí su virtud, además de fibra, vitaminas, NO TIENE CONSERVANTES NI LACTOSA.
 
Con el coco que queda podés preparar licuados, galletitas y ensaladas. 

Salu, che.