Salud

El tétanos

“A golpes se hacen los hombres” fue una frase, por cierto no muy sabia, que escuché a lo largo de toda mi infancia, cada vez que volvía al regazo materno en busca de protección luego de alguna caída de la bici, raspón jugando a la pelota u otro golpe similar. Si bien es común, y hasta parte del aprendizaje que los chicos se lastimen, hay ciertos casos en lo que debemos ser más que cuidadosos.

“Lavémosla bien para que no se infecte” fue otra de las frases que escuché un millar de veces cuando era chico, y es la que oirán mis hijos y espero mis nietos. Y está bien, porque como decíamos antes, rondando cortes con vidrios, heridas con clavos u otros metales oxidados o pinchazos con plantas como rosas o cactus, entre otras, está el tétanos, una enfermedad tan grave como habitual, pero que si no se es precavido, puede resultar mortal.

Diferentes especialistas, nos dicen que el tétanos es producida por una neurotoxina del bacilo Clostridium tetani. Es un germen que ataca el sistema nervioso y que para proliferar necesita de un medio carente de oxígeno, como lo son ciertas lesiones punzo cortantes. Es sencillo evitarla, pero también es habitual que olvidemos hacerlo. A continuación unas respuestas sencillas a las habituales preguntas:

¿Dónde se encuentra?

Las esporas tetánicas se encuentran en el suelo, en la tierra, en objetos y superficies sucias, y también en la materia fecal, tanto de animales como humanas.

Son todo terreno: no las eliminamos ni con calor, frío, antisépticos ni desinfectantes. Por este motivo, ante heridas de las características antes nombradas, es imprescindible consultar a un médico o una guardia especializada. La enfermedad tiene un período de incubación de 3 a 21 días.

Síntomas

Lo más característico son las contracciones musculares dolorosas. El primer lugar del cuerpo donde éstas se suelen dar son los músculos masticadores de la cara. Es tan fuerte esta contracción que impide masticar, tragar y abrir la boca. También se dan espasmos, insomnio, dolores generales y convulsiones.

Prevención

La forma de prevenir el tétanos es aplicando la vacuna que conocemos como vacuna antitetánica, que el calendario oficial de vacunas la incluye dentro de la cuádruple. Si bien las primeras dosis se dan a los bebés, debe ser reforzada cada 10 años, si se desea estar siempre inmunizado.

A los bebés se les aplica la primer dosis a los 2 meses, la segunda a los 4 meses, la tercera a los 6 y la cuarta a los 18 meses.

Ya de niños, los 6 años es la edad donde reciben un refuerzo mediante la vacuna triple bacteriana. Luego hay que aplicarla cada 10 años para lograr una inmunización completa.

Y como además de protección hay que dar el ejemplo, en los adultos se aplican las dos primeras dosis con un intervalo de 1 mes entre cada una, y la tercera al año.

Las futuras mamás tienen que aplicarse la doble bacteriana, a partir del segundo trimestre de embarazo (en sus respectivas dosis o refuerzos).

¿Cómo se tratan las lastimaduras riesgosas?

Las lastimaduras riesgosas se deben limpiar con abundante agua, dejándola correr por unos minutos. Luego repetir el lavado pero con agua jabonosa y enjuagar. A continuación colocar una gasa estéril con alguna solución aintiséptica. Igualmente, a todo lo que podamos hacer, es necesario una consulta con el médico y tener muy en cuenta las fechas de aplicación de las vacunas. Ante la duda, un refuerzo no hace nada mal.

Como en todo lo referente a la salud, siempre, pero siempre, es mejor prevenir que curar.

Siempre consultá con un especialista.