Salud

Cuidado de los oídos

Por Dr. Adrián Zanetta. Otorrinolaringólogo pediátrico.

La capacidad de oír está íntimamente relacionada con la posibilidad de expresar sentimientos y pensamientos a través del habla. La comunicación por medio de la palabra es una de las características únicas del ser humano. Intentemos ver al mundo que nos rodea como lleno de música y como tal, vivirlo.

Un hallazgo temprano y un tratamiento adecuado a los niños que nacen con problemas de audición, o a los sordos, podría hacer que aprendan a hablar como cualquier otro niño sin esa patología.

Es muy importante evaluar la audición durante el primer mes de vida aunque no encontremos indicios o dudas sobre su correcto funcionamiento.

Algunas señales relacionadas a los problemas de audición:

# Retraso en el inicio del habla. (Comparados con hermanos, primos, etc.)

# El niño “qué”. Aquel que pide frecuentemente que se le repitan las cosas.

# Aumenta el sonido del televisor o tiene preferencias por sonidos altos.

# El niño disperso, con falta de atención en casa o en la escuela.

# Caídas más frecuentes que las propias de la edad y  pérdidas de equilibrio.

Ante alguna de estas señales, acudamos al pediatra.

¿Si le hablamos a la panza el bebé nos escucha?

El oído está completamente formado en la vigésima semana de gestación. Comienza escuchando la voz de los papás y los sonidos del medio ambiente. El bebé va a preferir, luego de nacido, los sonidos habitualmente escuchados durante los meses de embarazo. Existen datos certeros que indican que la música durante la gestación estimula el desarrollo madurativo y que a posterirori pueden ser de gran acompañamiento. La voz de la mamá será la principal conexión entre el recién nacido y el mundo a su alrededor, por lo tanto, sin dudar, ¡debemos comenzar a “conversar” con el bebé cuando está en la panza!

¿Cómo lo cuido durante el embarazo?

La compañía del médico y la vacunación contra la rubeola evitarán los problemas de audición en la vida de sus hijos. El obstetra los orientará sobre los medicamentos permitidos y los que no deben ser usados. Las enfermedades que podrían afectar al feto en los diferentes momentos de la gestación son controladas mediante los exámenes periódicos y los análisis de rutina solicitados durante el embarazo.

La Rubeola: es una causa frecuente y se puede evitar con la vacunación maternal antes del embarazo.

La Citomegalovirosis: también puede ser identificada. La evaluación de la audición en los primeros días de vida es muy importante.

La Toxoplasmosis: puede ser transmitida por las heces del gato que contamina suelo, agua y alimentos. El comer carnes crudas o mal cosidas puede ser también fuente de transmisión. Se deben detectar anticuerpos en la sangre de la mamá durante el embarazo.

La Sífilis: es una enfermedad de trasmisión sexual y es una causa frecuente de pérdida auditiva en el feto.

¿Cómo sabemos si un bebé nos escucha?

Para un correcto diagnóstico se deben hacer las evaluaciones auditivas antes del egreso del bebé de la maternidad. Y si no se ha podido, deberá hacerse durante el primer mes de vida aunque no haya dudas sobre su normal funcionamiento.

La audición puede evaluarse en los primeros meses de vida mediante estudios sencillos de realizar. El resultado revelará la vitalidad del nervio auditivo y de determinadas áreas del tronco cerebral. Estos exámenes no necesitan la colaboración del bebé, no causan dolor o incomodidad. La mejor época para realizarlos son los primeros tres meses de vida, pero se pueden hacer durante toda la infancia, adolescencia o adultez. Además pueden repetirse muchas veces hasta tener una respuesta convincente.

Desarrollo del lenguaje: ¿qué deben decir los niños según la edad?

4 meses

Balbucea o canta el sonido de una vocal.

Se voltea para escuchar.

Reconoce el sonido de la voz de los padres.

7 meses

Ríe con voz fuerte.

Mira en dirección al sonido cuando lo escucha.

Balbucea, usando más que nada, vocales.

Comprende cuando le dicen “no”.

10 meses

Vibra la lengua entre los dientes (o emite un sonido entre los labios) o hace burbujas.

Dice “mamá” o “dada”.

Hace el gesto de adiós y aplaude.

Surgen las primeras palabras con significado.

15 meses

Usa las palabras mamá y papá según corresponda.

Obedece a las órdenes como “Pará” “Vení” o “Dame”.

Comienza a nombrar cosas.

Dice sus primeras palabras además de papá y mamá como “papato”.

18 meses

Es capaz de identificar objetos como “perro”, “auto” o “bebé”.

Tiene un vocabulario de veinte a cien palabras.

24 meses

Surgen frases de dos o tres palabras.

Tiene un vocabulario de 200 a 300 palabras.

3 años

Usa “mío” y “ tuyo”  (pero puede cambiar el sentido).

Tienen un vocabulario con cerca de 900 palabras.

Hace frases correctas.

En casa… Jugando y estimulando el habla

La lectura, con los libros adecuados para la edad, es una manera relajada de estímulo y aprendizaje. Además promueve la intimidad y la complicidad con quien se comparte la lectura. Es muy importante conversar al nivel de comprensión del niño. Los papás pueden ser un buen modelo del habla de los niños al describir como suceden las actividades diarias y pueden agregar nueva información a lo que el niño está diciendo. La enseñanza de nuevas palabras y conceptos debe ser parte natural del día. Si el niño dice algo incorrecto hay que corregirlo.

Los chicos normalmente imitan lo que escuchan cuando los padres hablan con ellos, lo que dicen y cómo lo dicen, y también cuando juegan solos. Este conjunto de estímulos afectará la forma de su comunicación, por lo que una “buena audición” es fundamental en el proceso.

¿Escucharon bien, no?