Reportajes

Madres al borde de una ataque de nervios

Azul Lombardia visitó la ciudad junto a Julieta Otero para presentar Según Roxi: La obrita de Teatro. Y claro, no íbamos a dejar pasar la oportunidad para charlar con ellas.

Azul y Julieta son  actrices, directoras y guionistas. Pero no sólo esto las une. Coinciden también en su mirada ácida sobre la manera y los momentos a donde nos lleva el ser padres. Las dos, basándose en su propia experiencia como madres y agregándole un baldazo de humor, dieron a luz a Según Roxi, una obra que en todos sus formatos nos hace reír al vernos reflejados en muchas de sus disparatadas situaciones.

¿Dónde podemos ubicar los comienzos de Según Roxi?

Azul: Según Roxi nace de unos textos que Julieta Otero escribía cuando su primer hija había empezado el jardín y se había comenzado a agarrar las típicas enfermedades de esa época. Yo también tenía una hija, bebé en ese momento, y juntas compartíamos el ser madres. Y ese encuentro, donde la maternidad ahora invadía nuestras charlas, donde rebalsaba toda la neurosis y catarsis maternal, nos convocaba. 

¿Cómo fue el comienzo, por dónde empezaron?

A: Me gustaron tanto esos textos que se me ocurrió construir una historia y llevarlos como a una especie de formato de serie web. Ahí empezamos con Julieta y Lucas (productor y tercer padre de la criatura) a guionarlos para hacer la serie. Era la mirada de esta madre que se llamaba Roxi, sobre la vida o los pequeños grandes momentos que construyen esta maternidad incorrecta. La serie salió en el 2012. 

Como verán amigos, Según Roxi, es una obra con múltiples aristas. Puntas geniales que se desprenden de esta historia poderosa que rápidamente pegó en el público. De esos primeros pasos en internet, vinieron 27 capítulos para la TV Pública. Para Roxi y sus aventuras las fronteras se abrieron y llegó a toda Latinoamérica mediante las señales de Lifetime y a Netflix. Hoy la podemos ver en Vimeo on Demand y también leerla. Porque Según Roxi también es libro. 

Julieta: Según Roxi, autobiografía de una madre incorrecta, es la historia del personaje desde que nació hasta que la conocimos. Su infancia en los 80, su adolescencia en los 90, toda su maternidad que arrasa con su propia identidad. Todo en clave de humor.  

Y de la historia, de toda esa experiencia, nació otro libro: Cómo ser la peor mamá del mundo.

J: Sí, pero es un libro diferente. Es un manual de anti ayuda para padres, donde proponemos la falla como camino a la excelencia. Un libro con un texto más dinámico con temas como los grupos de wathsapp de las mamás, las amenazas incumplibles, qué hacer con los regalitos del jardín y muchos otros que hacen a la crianza una tarea digamos complicada. Una guía donde ser la peor mamá del mundo es algo a lo que uno se puede proponer. Un libro con canciones, dibujos y obvio, mucho humor. 

¿Cómo pasa la serie web, tele, libro a convertirse en una obra de teatro?

A: Fue dentro de todo lo más sencillo. Tanto Julieta como yo venimos del teatro independiente. Por lo tanto es el lenguaje que mejor manejamos. Lo nuevo fue todo lo demás. Nunca habíamos escrito para una serie web, ni yo dirigido ni Julieta actuado en la tele. Tampoco nos habíamos sentado a escribir un libro. Así que cuando ya estaba todo este universo creado y vivo y, de alguna manera muy incorporado en nosotras, bueno, llevarlo al teatro fue más fácil. 

Igual debe haber sido un nuevo desafío...

A: Sí, por supuesto. Había que traducirlo al lenguaje del teatro. Teníamos que encontrar la vuelta para usar este dispositivo para contar una anécdota de Roxi. Y estuvo buenísimo y fue distinto en el sentido de que el teatro te da otras libertades, tiene otras arbitrariedades, otra magia, otro vuelo. Podés usar todos esos recursos para contar tu historia. 

El planteo de la historia es una invitación a morirse de risa y seguramente, en muchos casos, a vernos como en un espejo. ¿Qué le pasa a esos papás en el ensayo de la obra para el jardín de infantes?

J: Y, pasa de todo. A ellos y a Roxi, que está metida en el medio. Es que muchos de esos padres no tienen en us vida un espacio para expresarse, para opinar, para ser quienes son. Así que, en el ensayo, vuelcan toda esa energía. Y claro, pasan y se ven muchas cosas. Ir a ver la obra es ir a ver a Roxi vivir otra de sus anécdotas, y reírse y por qué no identificarse con otra de sus bizarras e hilarantes vivencias como madre. 

Tanto los hombres como mujeres vivimos de una manera intensa la crianza de nuestros hijos. Y si bien es mucho más compartida que años atrás, al menos los primeros años, la madre sigue obligada a tener mucha más presencia. 

A: Totalmente. Si bien hay una paternidad con un montón de conquistas de igualdad, también es cierto que la crianza se está poniendo muy exigente. El apego, la lactancia hasta los dos años, el colecho… Entonces eso hace que igual la madre todo el primer tiempo necesariamente tenga que estar con una presencia más fuerte con el bebé. También es cierto, y eso no cambió, que al día siguiente del nacimiento, el padre se puede ir a trabajar y la madre no. Pero sobre todo porque emocionalmente las madres nos entregamos más a una locura que a veces ciertos padres la ven más de afuera y les da por ahí más miedo meterse en esa película. 

Última pregunta: ¿cómo compatibilizas maternidad con toooodaaaaas las cosas que hacés?

J: Ante todo somos madres, así que la verdad que incluimos a nuestras hijas en nuestros trabajos: vienen a las funciones, a los ensayos, a los rodajes. 

Las dejamos. No podemos más. Sus bolsos llenos de bártulos por si acaso, sus teléfonos ardiendo de mensajes de los grupos de jardín, sus caras de angustia por sus nenas, nos crispan los nervios. Además, no queremos que vean que nos pasa lo mismo. 

+ Según Roxi: www.segunroxi.tv Reíte mirando los capítulos: You Tube: Según Roxi.