Medio Ambiente

Manos Verdes: Compost en casa

El compost es un gran aporte para colaborar con el cuidado del planeta y un claro ejemplo de ejercer un reciclaje 100% natural. Su principal beneficio es que reduce la cantidad de basura que producimos porque la reciclamos y, si nos gustan las plantas, no gastamos plata en fertilizantes químicos (puaj, ¡qué asco!).

¡Manos a la Obra!! Pediles a tus papás que te ayuden. ¡Paaaaaaa… Maaaaaa…Vengan !!!

1. Cavemos en la tierra un pozo más o menos de 30 a 50 cm. de hondo  y 1 metro de ancho. También puede hacerse en un contenedor de madera o plástico que tenga estas medidas.

2. En el fondo, pongámosle una capa de aserrín, para que no dé malos olores y conserve la humedad.

3. Ahora sí, a poner los productos orgánicos: pedazos de fruta, verduras, cáscaras de huevo, arroz, restos de comida, cartón, papel diario, etc. Si ves que estos desperdicios están muy secos, podés agregarle un poco de agua para conservar la humedad.

4. Por último, cubrí los desperdicios con otra capa de aserrín y luego tapa el pozo con una capa de tierra. Si es una caja, con una tapa de madera. Para evitar bichos y mal olor colocale hojas secas.

Luego, cada 8 o 10 días, es bueno remover el compost con una varilla, así se oxigena y eso ayuda al proceso. A las 6 u 8 semanas ya está listo para usar. ¡Lo lograste! Hiciste un abono natural y ayudaste a tener un planeta más sano. ¡Genial!!!