Medio Ambiente

Dueños responsables

Cantidad de perros y gatos vagan perdidos por la ciudad. Un número cada vez más creciente de animales no tienen hogar y, además de su sufrimiento, representan un problema para toda la sociedad. La clave para evitar esto se llama Tenencia Responsable.

Tener un perro o un gato es un compromiso, sin vueltas y por más que algunos digan lo contrario, es como tener un hijo. Esa es la base desde la que tenemos que arrancar cuando, ante ese imán irresistible que tienen los cachorros, sobre todo con nuestros hijos, aceptamos tener uno. 

Detengámonos en esa palabra tan dulce, pero que quizás en el día a día se hace bastante dura de llevar: cachorros. En realidad esa dificultad en convivir con un cachorro es de acuerdo a cómo lo tomemos. Hay que saber que un cachorro es un bebé y cuando crecen un poco más, un chico. Y como tal son mimosos, dependientes, curiosos y hacen lío. Por todo esto los cachorros hacen pis y caca donde y cuando menos lo esperamos. Juegan con todo lo que se les ocurra, desde una pelota, pasando por el cable de la computadora y la silla estilo Luis XV que nos regaló la abuela. Muerden todo lo que se les cruce hasta que con paciencia, tiempo y ternura les enseñemos que no se hace. Hacen pozos, comen plantas, nos roban las medias y zapatillas. Y ya en la noche, cansados de tanto trajín, sobre todo al principio, quizás lloren y requieran unos mimos extra. Es necesario que sepamos esto antes de asumir la responsabilidad de tener un animal en casa. 

Muchos piensan (supongo) que un cachorrito es una cosa estática, como las fotos, linda pero que no hace nada. Y ante ese vendaval de “sorpresas” deciden deshacerse de él. Así un número enorme de animales deambulan por las calles de la ciudad, sin amor y sin los cuidados correspondientes. Si llegan a adultos, al no estar castrados o controlados, procrean más animales sin amor y sin cuidado. Un círculo cruel y sin fin. 

Recuerden entonces, Tenencia Responsable, es un acto de responsabilidad y de amor. 

Tips sobre lo que es ser un dueño Responsable

• Contar con medios económicos suficientes para procurarle la comida y la atención médica necesarias y el espacio físico adecuado para la raza y tamaño del animal.

• No dejarlo solo más de 8 horas diarias.

• Acreditar la existencia de una persona que pueda hacerse cargo de él durante nuestra ausencia.

• Si se trata de un perro, comprometerse a pasearlo diariamente para que haga ejercicio físico.

• Está penado por la ley abandonarlo en la vía pública o sacrificarlo

sin un motivo de salud que lo justifique.