Medio Ambiente

Colillas en la calle: el que tira, paga

Cantidad de funcionarios de la brigada de limpieza de París están desde hoy patrullando las calles para evitar que los ciudadanos tiren las colillas al suelo. 

Desde hoy, ese gesto tan habitual será multado con 68 euros ($ 1400). 

Es una medida que ha introducido el Ayuntamiento de la capital francesa para mejorar la deficiente limpieza de sus calles y también para reducir daños medioambientales: el tratamiento de las colillas es complicado y estas tardan entre cuatro y doce meses en desaparecer.

Las colillas de los cigarrillos contienen metales pesados y contaminantes como la nicotina, el cadmio y el plomo.  Dañan la flora y la fauna, contaminan el agua y son especialmente nocivas cuando se tiran (lo que es muy habitual).

Esta medida se anunció ya en mayo para ir preparando a los fumadores parisinos. Se han instalado 30.000 accesorios en las papeleras para que se puedan apagar y tirar los cigarrillos y se han distribuido 15.000 ceniceros de bolsillo. 

Cada año en Paris se tiran 350 toneladas de colillas que cada año recogen los servicios de limpieza de la capital. 

Los inspectores de la limpieza nada podrán hacer para evitar las colillas ya desechadas. Para imponer multas tendrán que sorprender al fumador in fraganti.