Cuentos

Cuentos para Compartir: B

Burros, dos.

Bolsas de trigo, cuatro.

Cajones con verdura, ocho.

–¡Arre! ¡Arre! –grita Juan, que ya está cansado–. Vamos, animales, apúrense que tengo que llegar al mercado antes del mediodía.

Lo dice una, dos, tres veces, hasta que con un látigo que tiene da un par de azotes a cada burro.

Entonces saltan las bolsas de trigo.

Los cajones de verdura.

Y por último salta Juan. Mejor dicho, vuela.

Juan remonta vuelo con las patadas que le dan los dos burros puestos de acuerdo para vengarse.

–¡Ahí va un barrilete! –gritan los chicos que se bañan en el estanque.

–¡No! ¡Es el hombre bala que trabaja en el circo! –responde el hijo del puestero.

Juan ni siquiera escucha. En lo único que piensa es en caer en un lugar donde nadie lo vea.

Mientras tanto, ya están en el mercado el trigo y la verdura.

–¿Está todo? –pregunta al encargado.

–Todo menos dos cajones de verdura y dos bolsas de trigo.

Los burros han tenido hambre, y ya se sabe: un cajón de verdura y una bolsa de trigo no es tanta comida cuando a un animal le han dado azotes.

Pero ¿y eso que viene volando ahí? Es el pobre Juan que va por el aire tratando de caer donde nadie lo vea.

Pero no tiene suerte.

En el mercado todavía nadie para de reír.

Del Libro Cuentos de A a la Z. Textos: Silvia Paglieta. Ilustraciones: María Elina. Editorial Abran Cancha.